Todos saben que Cristóbal Colón nació en Génova. Pero quizás no todos saben que en Génova se puede visitar la Casa di Colombo donde el navegante vivió entre 1455 y 1470.
Probablemente se trate de una reconstrucción, realizada a finales del siglo XVII después de que la casa original fuera dañada por un bombardeo francés. Situada en el corazón de la ciudad, la casa se desarrolla en dos niveles: la planta baja era utilizada como taller del padre, Domenico, que se dedicaba a la tejeduría de lana y al comercio, mientras que en el piso superior se encontraba la vivienda de la familia.
El Complejo monumental al que pertenece la Casa di Colombo se extiende en el jardín detrás de ella con el claustro de S. Andrea, único resto de un monasterio del siglo XII que se encontraba en las cercanías.
A poca distancia se encuentra la Porta Soprana, parte de las murallas construidas por los genoveses alrededor de 1155 para hacer frente a un posible ataque de Barbarroja: sus dos altas torres la enmarcan como uno de los accesos más importantes a la ciudad, paso obligado para aquellos que venían del este.