El Museo Civico Medievale en Bolonia, inaugurado en 1985, tiene su sede en el Palazzo Ghisilardi-Fava, una de las muestras arquitectónicas más relevantes del Renacimiento boloñés.
En las salas de este importante edificio se han reunido obras pertenecientes a colecciones que datan hasta el siglo XVII, entre las que destacan la colección del marqués Cospi, una verdadera suma enciclopédica de maravillas naturales y artificiales, la colección del general Marsili, compuesta principalmente por armas, y finalmente el fondo Palagi (1860).
Las obras que constituyen el núcleo más relevante del museo son en su mayoría testimonios de la vida medieval boloñesa.
Enriquen la colección del museo la amplia selección de obras francesas e italianas, preciosos vidrios de Murano, un número considerable de armas y armaduras, numerosas y raras testimonianzas de la vida en la corte bentivolesca. Secciones sustanciales del museo están dedicadas al arte de la escultura boloñesa en bronce renacentista y barroco (modelo para el Neptuno de Giambologna, San Miguel Arcángel de Algardi, busto de Gregorio XV Ludovisi de Bernini) y al arte de la miniatura boloñesa, con célebres ejemplares de corales, estatutos de las sociedades artísticas y libros litúrgicos pertenecientes a los siglos XIII-XVI.