La mesa, con fondo dorado, tiene un marco dorado en forma de arco polilobulado que descansa sobre dos columnillas. Sobre un trono de mármol cubierto por un dosel con festones rojos alternados con escudos blancos con un águila negra, se encuentra la Virgen envuelta en un gran manto oscuro con orla de oro, sobre un manto pardo. A ambos lados del trono, dos Ángeles orantes, uno vestido con un gran manto rosa, el otro verde, están de cara al Niño desnudo en los brazos de la Virgen, con tres florecillas en la mano. Mayúsculas latinas: AVE. REINA. CELORO. CRA. DOMÚS. La pintura ha sido unánimemente atribuida por la crítica a Saturnino Gatti por su afinidad con la Virgen del Rosario procedente de la iglesia de L'Aquila de San Domenico, notándose en la amplitud de las formas una ascendencia pierfranciscana mediada por Antoniazzo Romano. Serra también destacó numerosas referencias a Fiorenzo di Lorenzo en la luminosidad de las formas y en la modulación de los ropajes.