El pequeño cuadro, firmado y ejecutado hacia 1880, tiene una acentuada disposición compositiva horizontal, en la que los tonos verdes y marrones de la larga franja de tierra (parece un campo cultivado) contrastan con el azul grisáceo del cielo. Retratadas desde un punto de vista rebajado, mujeres solas o en grupo avanzan hacia la derecha como en un encuadre ideal, resguardándose de la lluvia con grandes paraguas y tratando de esquivar las salpicaduras de barro. Es singular la presencia, junto a las mujeres, de dos cerdos negros. El tema de la mujer bajo la lluvia ha sido tratado en varias ocasiones por el artista. C. Gelao