Un ejemplo interesante de construcción de estilo renacentista tardío, el Palacio Petrignani se encuentra en la antigua Platea Major con su imponente fachada. Aquí se abre lo que debió ser la entrada principal, nunca terminada.
El palacio fue erigido en 1571, según un proyecto del arquitecto Ottaviano Mascarino, por voluntad de Bartolomeo Petrignani, pero terminado gracias a la financiación de su hermano Fantino, que fue arzobispo de Cosenza, mayordomo del Papa Gregorio XIII, legado adjunto de Bolonia, nuncio en Nápoles y uno de los protectores del joven Caravaggio.
El carácter estilístico de los frescos y la secuencia de las decoraciones internas llevaron, durante mucho tiempo, a atribuir las obras pictóricas a la escuela Zuccari (Taddeo y Federico). En cambio, parece más pertinente la atribución a Tarquinio Racani, pintor amerino que pintó frescos en otros palacios e iglesias de la ciudad.